miércoles, 1 de junio de 2011

Aventuras de un paraguas y una perilla jugando

Y tú, viejo amigo, saca ahora el paraguas porque colgados de el, nos vamos a dar una vuelta para refrescar la cara, que con tanta elucubración, se te ha enroscado la perilla al borde la esquina y hasta allí debemos acercanos para ir desatandola despacio, despacio. Quien haya estado siguiendo el hilo que desata el ovillo de tantos cuentos enredados no habrá dejado de notar esta "extraña" cualidad que tiene tu perilla de enredarse a los objetos más diversos y es lógico que paremos a contar el como nuestros pelos terminan dibujando líneas seguras por donde escapar de situaciones complicadas. Y por si fuera poco material de cuentos, ahí se quedó pendiente el como, cuando y donde pillamos, un paraguas del que atados, podemos salir volando, tal y como hiciera aquella vieja canguro que cantaba canciones al son del viento.


Sin embargo, viejo amigo, no es el donde, si no el para qué diablos nos sirve el paraguas con propiedades mágicas que nos permite caer despacio por cualquier hueco que se abra en el mundo imaginario, real o los derroteros que llevan hasta los paisajes del 2.0, lo que despierta mi ansia de cuentos, pero si la curiosidad te mata, solo contarte que semejante paraguas, un día, simplemente, lo encontramos colgado de un perchero. Tan "complicada" fue aquella noche que dejándola ahora a merced del viento de tu febril imaginación podrá convertirse por si sola en material de infinitos cuentos porque a la pregunta de ¿Quién lo dejó ahí? nunca se obtuvo respuesta más verdadera que la de que quizá,  "algún duende, con cabeza espesa y borracha de miles de inusuales experiencias compartidas olvidó la existencia de un paraguas que terminó colgado de un perchero cualquiera". Sea como sea, tod@s tenemos paraguas olvidados en alguna contienda y rescatar solo uno puede traer la promesa de miles de aventuras frescas si recordamos como hacer que nuestros pelos marquen direcciones imprevistas y tenemos el valor de dejarnos caer por ellas.


De tal suceso sirva contar que este objeto o elemento que tomó forma de paraguas viejo ha terminado por convertirse en cómplice de miles de juegos y compañero infatigable que sabe seguir la dirección que marcan pelos que se erizan y que huyendo se enroscan dibujando soluciones donde antes solo percibías tremendos retortijones de tripas aterradas.


De cualquier enrosque la promesa de una aventura y de aquella esquina donde quedó enganchada tu perilla sacamos una sonora bofetada de aire fresco donde llegaba atado el rumor de miles de voces que gritaban que "Estaban indignadas" y que llegaron bailando y coronando el mágico espectáculo con sonido de timbales que se tejieron en notas de esperanza provocando una lluvia intensa de luces de colores de la que nos protegimos sacando nuestro viejo paraguas para dejarnos caer con el, a toda prisa, por el TT de una #spanishrevolution que reventó historias viejas que deben convertirse en grandes promesas de próximas aventuras que enredan viejos hilos para crear nuevos cuentos.


Tanto revuelo y yo gritándote ¡Y yo con estos pelos! Tanto revuelo y tu gritándome ¡Pero, mira, mira, mira como se me eriza de nuevo la perilla!



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