martes, 22 de noviembre de 2011

Momentos inolvidables desde ternuras que adormecen









Momentos inolvidables desde ternuras que adormecen

Desayuno, adornada de diamantes, entre sonrisas que se muestran como tejidos exóticos que son convertidos en incómodas telas de araña que pretenden vestirte de princesa. Dando puntadas leves y pasos cortos, entre miradas llenas de sugerencias y miradas dulces, que se tornan amagas cuando les llevas la contraria. Miradas, en apariencia frescas, pero que se vuelven heladas puñaladas que chantajean con, aquello, de quitarte "la gracia" cuando vigilan que tú acciones, según y solo según las pautas que te fueron dadas. Presencia que engalana tu cuello con diamantes y te acompaña en desayunos que se te atragantan.

Rompiendo cadenas brillantes salto por la ventana y convertida en gota de lluvia me descuelgo por fachada que lame el viento para despacio, despacio, despacio arroparme con el recuerdo de que yo brillo sola y nunca, en más de mil intentos, logré hacerlo ni a través de miradas de otros o atrapada en el cristal de cualquier gema preciosa o semi preciosa. ¿Donde estás AraceliMasArte? Lejos, muy lejos, allí donde ya nunca lograrás atraparme.

Convertida en gota de agua, llego hasta tu casa. ¡Ven, salgamos a chapotear charcos! Medio segundo y te cuento.  

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