viernes, 28 de enero de 2011

Signos y significados. Ferdinan de Saussure y George Steiner

Signos y significados. Ferdinan de Saussure y George Steiner conceptos que aportan herramientas a la Construcción de Marcas




Quien construya de forma habitual, sin llamar por misteriosos nombres de musas, a procesos estructurados, trabajo duro y esfuerzo, encuentra, casi sin quererlo, que estos dos monstruos dan palabras y expresan con claridad meridiana lo que todo el que se dedica al arte contempla en su tarea diaria y que el resto de los mortales no termina por oler más que ratos casuales.


No caeré en un ataque sorpresa de soberbia o arrogancia en el que explicaría y despacharía a gusto lo que ya estudiaste o puedes revisar con solo pinchar los enlaces a la Wikipedia, que os dejan bibliografía interesante, creyendo que si llegaste a mi blog no sabrás ejecutar semejante acción de tamaña simpleza. Así que os contaré con el valor de mi experiencia lo que supone para un artista, un antes y un después de estudiar gigantes semejantes.


El hombre que es constructor de todo lo que sueña y piensa, recibe de estos dos tormentos un legado de infinita cordura cuando descubres a través de las líneas que dibujan con letras la certeza de que todo, absolutamente todo, es suceptible de atraerse hacia la manifestación real, si el algún momento, puedes llegar a ver tu visión de forma tridimensional.


En mi caso, las formas de aplicación son obvias, mi vida pasea por espacios donde las notas construyen fonemas, los fonemas letras, las letras palabras, las palabras frases y las frases historias completas. Las historias completas, en los paisajes donde muevo el cuerpo, la mente y mis emociones son obligados a ser revisados, de forma constante, en la relación con un público sobre el cual debo ejercer un simple control de direccionamiento para llevarlo hasta un final concreto, lo que hace que con Ferdinan y George esté en completo acuerdo, en todas y cada una de sus apreciaciones. Lo único que me diferencia de ellos, es mi perspectiva, ellos observan y leen realidades de forma objetiva, yo ejecuto esas realidades de forma precisa y es ahí, y sólo en ese punto donde puedo decir más alto pero no más claro que si yo puedo observar y leer que un signo oculta infinitos significados, también puedo elegir el signo que oculta el mejor significado para que tú logres entenderme.


Todas y cada una de las piezas que trabaja un artista cualquiera, se convierten, de esta manera, en una continua prueba donde cada nota, fonema o gesto que acompaña el desarrollo de la pieza, son estudiados y trabajados a conciencia dentro de esta percepción, obligados por la circunstancia de los miles de personas que vendrán a compartir la experiencia.  


Si no ves el valor de esto, yo te lo cuento, porque el único mensaje directo que emito es que si yo puedo construir una cadena de signos que acumulen significados diversos, tú también puedes hacerlo y entre un quiero y no puedo, olvidarás que en realidad no estás expuesto al devenir de unos y otros susurros, quejas y lamentos, si construyes tu diferencia obteniendo de las mágicas observaciones de estos dos monstruos, las fórmulas que te lleven a tener poder sobre signos y significados diversos.


Obtener estas fórmulas son donde el esfuerzo y el trabajo duro de todo artista o equipo artístico que elija comunicarse contigo convierte en tarea y sus laboratorios oscuros son el espacio donde la prueba se convierte en eterno trabajo, el público se convierte en un elemento indispensable y terminamos creando, entre todos, conatos de gran belleza.


Así que si los artistas no obtienen relaciones desagradables con clientes y tu si, deberías hablar con ellos.


Para mis colegas del mundo del arte un apunte somero: si un constructor de historias, sean estas escritas, habladas, pintadas, bailadas no conoce a estos dos personajes, no puede obtener réditos de éxito en sus construcciones más que por la casualidad que se atribuye a musas doradas, angelicales y vaporas entidades que se esconden detrás de la palabra inspiración y que ocultan una vaga pereza por subirse, de un salto, a los hombros de gigantes para otear horizontes nuevos. 


También puedes olvidar mi recomendación y quedarte en copiar fórmulas de otros que aún estando obsoletas, alguna vez, tuvieron éxito.  Tu elijes.

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