lunes, 28 de marzo de 2011

Imagen corporativa, éxito efímero.


Depender de la Imagen Corporativa o el éxito efímero

Recorrer los pasillos que quedan abiertos a la relación con el cliente en grandes corporaciones o pequeños negocios, es asistir, sin remedio, a un despliegue de despropósitos que sublevan la paciencia de quien se relaciona con las políticas ingenuas y algo perversas de la Imagen Corporativa. 

En la mayoría de los casos:

Eficiencia se confunde con el arte de aparentar que se ahorra tiempo y molestias con la estrategia de lograr beneficios paralelos que aumentan costes al cliente.

Excelencia se confunde con el arte de repetir un discurso más o menos manido que busca una justificación encubierta, lleno de fórmulas de cortesía que no pueden aplicar soluciones acertadas.

Resolución de "incidencias" se confunde con el arte de la transferencia del problema de un departamento a otro, sin dar solución correcta hasta dar, en el tiempo y con paciencia, con aquel empleado, que por aras del demonio nunca fue removido del puesto y que puede, por esto, hacer gala de algún tipo de conocimiento.

Calidad se confunde con el arte de señalar un culpable de políticas y estrategias perversas impuestas, allí donde el personal que realiza la tarea se estime prescindible.

Publicidad se confunden con lavados constantes de cara de todos y cada uno de los errores cometidos en el vano intento de hacer olvidar los desatinos de una relación rota.

Todo ello mezclado con el único objetivo de sacar más partido económico enredado a todo el contexto que si bien debe sufrir la mayoría de los clientes, sin embargo, puede ser salvado acumulando relaciones más o menos aparentes que entrará a encontrar solución desde pasillos reservados solo para personas influyentes. Son estos los movimientos de donde extraigo la percepción de que es la Imagen corporativa la foto de una relación perversa, por si fuera consciente de tamañas desvergüenzas o ingenua porque sus artífices nunca pasearon los pasillos que dejan abiertos al resto de los clientes.

Y no quiero, no quiero, no quiero que termine confundiéndose la SocialMedia y los Eventos como la cara rápida para resolver problemas a un@s "privilegiados que ahora claman por dar salida a todos los despropósitos que construye esta Imagen ingenua y perversa, aunque bien pensado todo esto parece que empieza y más en apariencia, se sigue percibiendo como que en estos ámbitos son solo cuatro los que buscan relaciones más honestas, pero cuando la voz se corra entre toda la marea, tendrán en Twitter que resolver problemas a vista de tod@s y no con "la privacidad que divide" y que les brindan sus departamentos habituales, entrando de lleno en los sufrimientos que traen "Los miedos escénicos". Y hasta seguro que, ya desatado el  núcleo del movimiento, en sus eventos obtendrán el sano chascarrillo que acompaña a la programación de "La noche de los teatros, la de los museos, la blanca y la negra" que se ríe por las esquinas precisando que es una copia burda del programa de una Guía del Ocio cualquiera ;-). 

No es esta una amenaza cualquiera, porque sospecho que puede ser inminente la llegada de más artistas a la SocialMedia que terminen relatando a tod@s y no solo a sus círculos cercanos, los secretos de contratación que guardan de las empresas o de una institución cualquiera y les tiemblen tanto las carnes que obligados se vean a construir, por fin, sus departamentos de Branding.

No deja de parecerme que el juego no permite más miserias que la de estimar que cualquier obra construida por el hombre, lleva implícita la misma enfermedad que oculta en su corazón, certeza que me lleva a comprender la paciencia y el cuidado del mínimo detalle con el que el departamento de Branding debe acometer la tarea para encontrar las incongruencias que otros departamentos siembran, buscando el equilibrio perfecto que aporte un Valor Funcional perfecto y un Valor Emocional adecuado para que, de la relación obtenida en función de estos dos elementos, pueda surgir de forma certera el Valor de Responsabilidad Social Corporativa correcto que aporte a los modelos de negocio el Valor de Reputación que necesitan, si quieren dar imagen de querer permanecer en el mercado como miembros influyentes de una comunidad o seguir dando solo la Imagen de piratas que se irán, más llenos que cuando llegaron.

Es lo que hay, compañero, entrando así como de refilón por la era de la comunicación. Y así, acabo el "cuento" que prometí en Twitter en medio de la crisis de @AraceliMasArte con @Vodafone_es "O el poder de una Voz Corporativa, algo perdida o perversa" Enriqueciéndolo, eso si, con la "sorpresa" que hizo que el sábado, yo recibiera en la Noche habitual de MAD, cuarenta chistes y mil desaforados encuentros con amigos, que buscaban el el programa de "La Noche de los Teatros", algo más, de lo que contaba la Guía del Ocio de hace dos semanas.

Ay, ay, ay bobona ¿O es que no te enteras de que el público no es que esté pintado? Es que tú no le pudiste mover.

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