miércoles, 16 de octubre de 2013

¿Que tal Pepe?

Encuentro de cara con Pepe microorganismo que venía bordeando gota de lluvia que cayó de golpe en mis pestañas. ¿Que tal, Pepe?

Podéis pensar que a tal pregunta, la  posible respuesta tendría que ser simple pero, no es así, y  no lo es, porque no es Pepe microorganismo quien da una callada por respuesta o una respuesta callada, parca y sobria esperando que tu interpretes las energías que van y vienen. 

Pepe viaja a la velocidad de la luz y por si fuera poco, aprovecha cualquier elemento gota o corriente de aire para ir lejos. Cuando tiene prisa, se teletransporta en un estornudo simple hasta el destino siguiente, dos minutos, un nuevo estornudo y cuando quieres darte cuenta de por donde te llega la respuesta, solo eres consciente de ti misma, atareada y buscando atarte bien la coleta para que la velocidad a la que llegan sus respuestas no te hagan gritar ¡Y yo con esos pelos! 

Si la respuesta es interesante, agárrate porque en cualquier momento de despiste, quizá te sientas saltar de nariz en nariz y apresurando el paso para no perder de vista a Pepe.

¡Peeepeeeeeeeeeeee!

Pepe, es un ser especial, nunca te dirá si está bien o mal, en apariencia muestra un carácter de lo más constante, mientras apura vida, viajes y esperas con la sabiduría de quien observa los sucesos, amando los procesos y jugueteando con ellos para prestar atención al detalle de por donde se cuelan las pequeñas o grandes modificaciones en todo su cuerpo. emociones, sentimientos y entornos. Yo diría que, en otra vida, fue entrenado como actor y no solo por su capacidad para vivir manteniendo distancia, sino por aquella certeza que lleva impresa en la cabeza del que se sabe conocedor de que cualquier movmiento suyo provoca cambios intensos en todo lo que toca. Ahora, querid@ amig@,  no te puedo confirmar tal afirmación porque entre que vas y vienes, nunca tuve el tiempo necesario para lanzarle semejante pregunta a la cabeza y casualidad o no, nunca le encontré tranquilo, ni siquiera en casa de Juanito el de los rododendros.

Parlanchín si, con intención de pararse a parlotear no, cuando hay tantos mundos por visitar.

¿Que tal, Pepe?

"No atino a comprender por donde me colé hasta esa gota. He subido, he bajado, vuelto a subir y si no llega a ser por tu parón curioso, con toda probabilidad habría vuelto a bajar"

¡Peeepeeeeeeeeeeee!

Pepe, no tiene sentido de la orientación, ni en el espacio, ni en el tiempo, no en vano vive corriendo en alas de lo que él no consigue llamar destino, ni yo consentiría en usar semejante palabra para designar corrientes de elementos en constante movimiento por los cuales viajar y dejar pasar la vida, ahora, si te cuento que si bien cambia todo lo que toca, nunca pensó tocar para cambiar el sube y baja que tanto le gusta, yo diría que, en otra vida, puede haber sido el mismo viento pero, igual, es algo aún por confirmar.

¿Y a donde vas?

"Siendo gota, pensé que llegaría al mar"

Bueno, entre gota y gota, en mis pestañas te tengo y aprovechando el momento que tal ...?¡Peeepeeeeeeeeeeee! ... o mira, mejor me bajo y aprovecho para dar un abrazo a Juanito que ahí arriba lo veo.

¿Y que tal estaba Pepe?

Ahí lo dejé, viajando a lomos del viento

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