jueves, 29 de octubre de 2015

Reputación de Marcas, ¿motivación y competitividad

Conozco la motivación y la competitividad alejada de las frases vacías que intentan spamear salas de trabajo y solo toman relevancia cuando el cinismo de una mirada extraviada se posa en ellas. Conozco la motivación y la competitividad alejada de carreras y juegos ofrecidos para designar al "mejor", mejor equipo, mejor jugador. Motivación y competitividad alejada del momento aquel de quien paga la copa y la tapa esperando vinculación por agradecimiento o del que espera que la pagues tú y que además te tragues el cuento.

Cuentos motivacionales llenos de palabrería vaga que contiene el 50% de verdad y el 50% de mira la realidad de quien consigue el éxito invocado para destrozarte los nudos contra la pared del si estás o no estás dispuesto a entrar por el aro. Susurros motivacionales que promueven la sensación de que algo falta en mi, en ti pero no en el otro que sonríe hasta que descubres que la sonrisa no era más que el aderezo puro de la venta y que las acciones contradicen hasta las comas, puntos y hasta los acentos.

Competitividad vacía que no casa con la tarea del día a día y que sirve para no se sabe bien que entenderas te has de tragar cuando el "Rey Loco" ahora quiere que bailes, ahora que que te agaches, que sales o que te suspendas a ti mismo colgado de la cuerda de su locura eterna. Eterna locura del que espera que el señor de 54 años aguante la vela en alta mar sin el más mínimo estornudo o que el niño de 22 se postre a los pies de la excelencia del logro a conseguir.

Cuentos motivacionales, enredos competitivos y yo en medio, ¿Que quieres un cuento? te escribo uno por cada mota de polvo que se mueva en este espacio y te los regalo, te los regalo todos pero no dejaré que tu mirada se pose ni en la más pequeña de las interrogaciones con el deseo de saber si merezco o no merezco, según tus apreciaciones de niño bueno y perfecto que no logra captar el hilo o a que hilo se mueven las verdaderas capacidades de todo lo que te rodea. El hilo que se te escapa por la incompetencia de quien no sabe extraer el mayor valor de cada nota de diferencia y unificar en la última historia, el último pensamiento que unifica y que dará la perfecta medida de un ser humano y de todos sus proyectos, ideas, emociones y acciones.

De cuenteros que van y vienen creyendo que pueden convertir una convención en la realidad misma a base de repeticiones y del siempre llegar a la misma meta.

Y que no, que nunca hablé de semejantes hábitos como la plaza perfecta donde depositar tu tienda, que no, que allí siempre quedó abierta la boca del artista que sabe que sus equipos de trabajo, no necesitan miles de frases spameadas animándoles al éxito interno o externo. El artista que giró la cabeza para encontrar la mirada de si mismo para poder esbozar la sonrisa serena del que sabe que al "Rey Loco" por más que le des éxitos en la carrera, enseguida querrá más y más convirtiéndose en un agujero negro que nunca nadie podrá llenar porque nunca entenderá que bailar es para expresar, que arrodillarse es para descansar, que saltar es para alcanzar aquella estrella inalcanzable, que tomar copas y pagarlas o dejar que te las paguen es para observar, entender y amar y que alzar la vela es para viajar a donde el niño bueno y perfecto nunca podrá llegar.

Que yo me siento a trabajar entre iguales que son todos absolutamente distintos, que los miro y deseo que logren remarcar hasta el infinito de sus diferencias, que me esfuerzo en creer en cada parte, aún sin entender de que les va cada paso y esperando, espero y me esfuerzo en hilar, hilar, hilar hasta hilar tan fino que de sedas termino cosiendo la tela de todo un proyecto. Que no debo más que callar mis ganas de no confiar en nadie hasta dejar que la confianza plena resplandezca en un tapiz que dará el verdadero valor que se ha de mostrar para luego charlar, para luego dejarme embarcar por cada uno de los senderos que individuo a individuo resume en un aplauso o en un abucheo.

Que no te engañen, que no te enrreden con cuentos que eso de la competitividad está bien para los que viven de forma lineal todos sus proyectos. Que aquello de la motivación spameada está bien para los que andan perdidos y no saben el valor de si mismos, aquellos a los que se les negó la palabra y se les reprimió toda la creatividad energente en cada poro de sus pieles.

Verdadera motivación, verdadera competitivad aparece cuando te has esforzado en desarrollar la habilidad de creer en el otro, has inventado caminos para que el otro crea en si mismo y creas el espacio adecuado para que la creatividad y el talento aparezcan, mientras tu te llenas de paciencia, contigo mism@ en el reto de esperar hasta encontrar el lazo que una tanta diferencia.

No me vendas más cuentos, que me parece que hablas del quiero y no puedo... anda ;-)


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