lunes, 7 de marzo de 2011

Utilidad de las técnicas que trabajan las Artes Escénicas

Utilidad de las técnicas que trabajan las Artes Escénicas


El aporte que de estas técnicas se puede entresacar es de un valor incalculable para todo lo que necesite o precise ser comunicado y expresado con la intención de ponerse a interaccionar en una relación de completa igualdad que busca el enriquecimiento mutuo. 


No hay artista que no cubra todos los procesos de una necesidad de permanecer, dialogando, el máximo tiempo posible con el entorno que le va rodeando. No existe ningún esfuerzo que no haga esa persona para transmitir la mayor información posible esperando respuesta para poder seguir emitiendo y es lo única actitud que le asigna la categoría que le posiciona como parte del Arte, quedarse en medio justo del Arte para dejar que este te posea como una de sus partes capaz de transmitir caos, destrucción para poder crear luego belleza es lo que da en mantener su título de artista como la condecoración más deseada de todas las que un ser humano sea capaz de conseguir.


Si el artista se diferencia en su increíble deseo de comunicar, las artes escénicas se esfuerzan en mantener el diálogo allí donde las circunstancias sean opuestas o levanten vientos a favor y donde las fuerzas pretenden enriquecerse a través de una profundización de diversas técnicas que permitan dialogar de forma eterna elevando la realidad hasta cumbres donde solo es posible encontrar la convención escénica para poner a todos a observar la experiencia, exigiendo la implicación para encontrar soluciones, quieras tú o no quieras.


La comedia pretende reírse hasta de uno mismo cuando las formas para solucionar problemas generan causas que de precipitada solución traen tropezones de lo más variopintos. El drama pretende trasladar las mismas circunstancias en alas y envueltas en vapores de elementales sentimientos a los que nunca se encuentra solución. La tragedia, eleva conciencias por encima de acciones precipitadas y sentimientos insolucionables para dar con elecciones que solo pueden ejecutar los hombres que por la fuerza de su determinación se convierten en reyes. La tragicomedia nos embarca en sonrisas para poder entender mentes de héroes. El vodevil entretiene dejando patente la estúpida arrogancia de las pasiones más mundanas. 


Los estilos tramiten formas e hipótesis que buscan comunicación en sociedades diversas. El naturalismo ayuda para aprender a cazar cuando el hambre aprieta. El surrealismo, pretende que observes no solo las líneas que marcan los relojes que inician una historia, la llevan hasta el nudo para romperse en el desenlace, sino que quiere arrancar una mirada hasta el movimiento de tu subconsciente hasta que descubras que no eres lo que quieres, sino lo que dejas hacer. El Absurdo, abstrae hasta el límite las rutinas para hacerte entender la gravedad o la frivolidad de unos hechos cualquiera. El conceptualismo apoyado en las formas rígidas del lenguaje se rompe en tu cabeza hasta que por las orejas salen todas tus tripas. 


Cuando las estructuras clásicas y por clásicas hablo de las que estén en boga o moda en cada sociedad construida por hombres, se rompen en mil pedazos para dejar salir movimientos culturales complejos que buscan, por donde sea, la comunicación perdida.


Las Artes escénicas, se nutren del espectador y el espectador se nutre de ellas, mientras, los ejecutores que por necesidad asumen roles en equipos artísticos que trabajan escenas, se llenan de habilidades y de certezas que confunden a un público, cuando éste, no quiere dejar que la exigencia de implicación que es demanda por el artista, se expanda. El control sobre el diálogo es extremo y tan extremo que solo puede construirse este diálogo sobre la base de la improvisación más estructurada que nadie pueda imaginarse dejando abiertas, de par en par, las puertas a las libertades más extenuantes, en la cabeza, el corazón y las tripas del público que habla a las no libertades en la cabeza, el corazón y las tripas de un actor, hasta permitir que este sea luego libre en su crecimiento.


No hay hombres más esclavos y más libres que los artistas y de todas las técnicas que trabajan para lograr que creas en una convención escénica desarrollan cualidades que tú y tod@s desean para ser más esclavos y más libres, atados solo a la necesidad de utilizar la sociabilidad del ser humano como un arma poderosa que nos lleve a entendernos para funcionar mejor en las relaciones.


¿No lo ves? Si tienes que vender o venderte en algo ¿Quien mejor que un artista te dará herramientas para mantener tu diálogo de forma eterna?

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