viernes, 1 de junio de 2012

Imagen de Marca e Imagen Corporativa

Imagen de Marca e Imagen Corporativa ¿Cómo queda por dentro el emprendimiento?

No hay salida o si, para actores que acometen la puesta en pie de personajes tan lejanos a si mismos, como lejanas nos parecen las más nuevas constelaciones. 

Irrumpiendo llegan nuevas palabras a los oídos de nuestras viejas empresas y el horror hace presa de toda la estructura que intenta acometer la creación de Valores que, en apariencia, parecen viejos retos. Prisas, corre y ve y dile, dile que no me entero, más prisas y por los pasillos alguien apesadumbrado, agotado, cansado sospecha que mejor gritar al vuelo aquello de ¿De que me hablan? Valor Funcional, yo tengo, es "calidad" lo que vendo. Valor "Emocional" yo, yo ... bueno, ya veremos. Valor de "Responsabilidad Social Corporativa" no os despistéis, que venimos ya de ello, recuerdan los más viejos que las caridades, siempre dieron buen resultado y de resultados, mejor copiar lo que ya sabemos que valen más "Mil pájaros volando que uno solo en la cazuela"  ¿O era al revés? que mejor conviene al cazador, poco mañoso, tener en la cazuela uno que volver a secarse el sudor y la angustia de ver pasar a millones y no tener ni uno solo que llevar hasta al tenedor o la cuchara.

No es, preciso que te incorpores ¿Para qué? hemos salido de otras, aunque bien pensado, las otras, en realidad, no eran esta. Y entre prisas, corres, ve y diles y diles que no me entero, pasan los segundos que te acercan al momento de rendir cuentas a quienes crees que te exigen imposibles, porque viven solo mirando las estrellas, cuando en realidad, lo que si se ve el barro que genera el movimiento de tus grupos de interés acelerándose en las orillas de tus costas. ¿Estrellas? no son estrellas, no son exigencias alcanzadas al vuelo hasta dejarlas en tu cazuela, son las maravillas de quienes siguen avanzando mientras, tú quedaste allí, atrás gozando de las rentas.

¿Hablábamos de emprendedores viejos, querido lector o mejor hablamos de los nuevos?

Que de entender, lo entiendo, miles de millones de veces se cruzan en la mente las nubes atormentadoras que nacen de un corazón cansando o perdido cuando llega la hora de volver a emprender camino. Camino que subía cuando paraste y que ahora que comenzaste, baja en pronunciada pendiente. Ni aún reculando encontrarás los mismos detalles, ni aún esforzándote y corriendo, encontrarás las mismas tormentas, soles o estrellas recostados en las mismas cimas.

De aquellos lindos empedrados que adornaban los senderos que, solo pedían cadenas inmensas de infinitos montajes, repletas de más infinitas aún cadenas de empleados enfilados, uniformados, captadores del momento para volver a endiñar carisma envuelto en medio compromisos ofrecidos a clientes. Clientes, ansiosos y perversamente dispuestos a tomar piedras, envoltorios de chocolatinas y bisutería por belleza que brilla, quedan pocos y los que están aún, parecen así, como ausentes. De aquellos lindos empedrados a millones de cantos rodados que ni atan los senderos, ni marcan las direcciones que antes parecían claras. 

No queda otra, que asumir las diferencias aparecidas en el camino y si de algo tengo certeza es que de nada servirán las musculaturas echas para subir cuestas, si lo que quieres es bajarlas sin un solo tropiezo. Resulta obvio pero los cantos que ruedan desdibujando el camino son más peligrosos en bajadas que en subidas y atarte para no rodar con ellos, pasa por eliminar todo lo viejo para probar hipótesis nuevas hasta que des con el éxito. 

¿Te hace una de eliminar viejos hábitos para tomar nuevos caminos? Cualquier actor (hombre de acción) daría la vida por ello. 

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