miércoles, 27 de junio de 2012

¿Será cierto que existe la posibilidad?

Te digo, mejor así que como estábamos antes, aunque me da por pensar ¿Será cierto que existe la posibilidad de vivir y ser feliz en pareja? Habrá que probar, aunque yo de la lágrima de Pierrot ya no me separo.

"Peazo" entuerto, pensarás y estás en toda la razón amig@ mío, nunca oíste la pregunta formulada así, sino dada la vuelta, aproximadamente ladeada en unos 180 grados. Sin embargo, te cuento que es tal y como me la hacía yo desde que no levantaba dos palmos del suelo. En planos horizontales y verticales, rodando por aquella diagonal, hacia las calles que suben y bajan a la izquierda o rodando por aquella otra curva que salta obstáculos a la derecha, observas y encontraba un nosotros que no me permitía ver la línea que marca los horizontes que componen la palabra para concluir que ¿Es preciso semejante esfuerzo y sufrimiento para crear un solo horizonte que vive condenado a una batalla campal constante y de tal envergadura que, agrieta caras en infinitas arrugas y destruye corazones hasta no dejar rastro de las promesas que se hacía, cada una de las partes, en playas infantiles llenas de sueños? 

El nosotros emitido por el deseo de ser parte pegada a una naranja que, hipotéticamente fue separada por un no conocemos la crueldad de cuchillo que se atrevió a romperla, sonó, con "extrañeza" en mis oídos que, sin saber como, siempre obtuvieron la misma respuesta convertida en pregunta, de verdad y de verdad de la buena ¿Será cierto que existe la posibilidad de vivir y ser feliz en pareja? Dos que atraídos por infinitas fuerzas que te toman por sorpresa terminan siendo condenados a vagar en busca del Santo Grial que mantenga unidas dos partes que, por si solas, han de esforzarse en vivir "Hasta que la muerte los separe" reprimiendo el deseo de ser enter@ y no solo una parte y entre parte y parte, el entero único termina olvidando la parte que le hace sentir bien por estar ahora entero pero a medias, en una naranja ya compuesta y pegada a fuerza de no termino de saber nunca, con que clase de pegamentos que de luchas vive compuesto.

Lanzar esperanzas fuera, buscando la felicidad que no sientes y suponiendo que alguien traerá atada a la llave que abrirá un corazón cerrado, fue probado y a conciencia, por esta que está escribiendo. Mira, por aquí olvidando quien era, por allá despreciando brillos para no cegar a la pareja, por delante, para sentir como se llena el vacío de mi yo entero creyendo, que el otro, también sintiéndose vacío llenaría y no se sabe bien como, el agujero. La lágrima de Pierrot, te parecerá una locura, sueño o espejismo pero habiendo viajado en exceso, podría decirse, y te cuento que, existir, pues si que existe porque no hay quien llene vacíos de naranjas partidas más que aquella lágrima que habiendo sido llorada cae por caras tristes y rodando, rodando va a refrescar pechos con corazones heridos y entre juegos y juegos, te cuento que habiendo conseguido aquel aire fresco reconocer que quien llena aquel vacío de naranja amputada y separada eres tú, solo quedaba tomar acción y una vez llenada, solo quedó la senda de compartir contigo el camino, mientras ese camino nos lleve en la dirección que buscamos y elegir hacer, solo el pequeño esfuerzo de quedar para seguir compartiendo la felicidad que da la de construirte a ti mism@ con todos los sueños y paisajes que has querido visitar.

Si no eres, no tienes derecho y entre más lo intentas más acumulas sufrimientos, más un día, después de millones de lágrimas que nutren a millones de mares, saltó aquella lágrima que entendió que la naranja cortada eres tú sola, te esfuerzas en pegarte y después encuentras a aquella persona que también esforzada y pegada elige compartir contigo el camino del caminante que sabe que el único enemigo que hallará tras sus pasos, es el mism@.

¿Será cierto que existe esa posibilidad?  


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