miércoles, 25 de julio de 2012

Cuatro tostadas y un café con las "lindas ratonas"

Toma el carro, que nos vamos a la compra y a marujear un rato con las "lindas ratonas" que a estas horas deben andar por la cuarta tostada y dos cafés.

De primeras, de todo lo expuesto, te digo que no hay tarea más peligrosa que la de ir a tomar el carro. ¿Locura? ¿Exageración? pero a mi, semejante tarea, me lleva a asaltar la zapatera para rescatar de sus bajos fondos, plataforma donde crece enredadera de medio metro y que espera sentir pie, para agarrarse fuerte a tobillos y rodeando la tibia y el peroné tirar hacia arriba hasta alcanzar las caderas. Vencer es lograr atarla, no más arriba de talón y tobillo y una vez, victoria arriba, victoria abajo, no te queda más remedio que sacar pelucón, bata de guata rosa y boa peluchona porque de tod@s es sabido que si sacas plataforma ¿Que menos que, aunque informal, parezca que vas "arreglá"? 

Toca, enseguida, pasar por delante del espejo del pasillo y a buena voz, ayudada por un viejo vinilo, no queda otra que lanzar un estribillo "Lo tuyo es puro Teatro. Falsedad bien ensayada. Estudiado simulacro ..." sacando los colores a la Lupe, que sonriente te mira desde la habitación que da al norte. Terminada la estrofa, solo te queda tomar, al asalto, el palo de la escoba para bajar, de las alturas infinitas, el carro que tan lejos colgaste. No hay tormento que más me extrañe que aquel que nace de tu inquietante manía de no querer asumir que, forma parte de la rutina más habitual, que una casa cualquiera deba llenarse tanto de tomates y pimientos, como de habas y cazuelas que lanza olores de hogar a todas partes.

Más, aún queda, porque bajar de taconazos implica a peluca y boa que, atadas, muy bien atadas se convertirán en cuerda improvisada que permitirá, por fin, tocar fríos suelos, más seguros, eso si, para seguir caminos que hasta mercados de barrio nos acercan.

Encontrar a las lindas ratonas, es tarea fácil, pero, eso sí, depende del tiempo que hayas empleado en bajar el carro y desandar lo andado para lograr desanudar aquello de "Estudiado simulacro es falsedad bien ensayada, cuando lo tuyo es el puro Teatro ..." Si el tiempo se te voló a lomos del pelucón, te digo que encontrarás "lindas ratonas" pero, algo así, como ya hartas y desfasadas, informales y con la las narices tintadas de "colorao" por rayos indiscretos de sol que, colándose pasan por cristaleras y vienen a quemar pieles ya manchadas de gotas de vino que saltan entre tostadas y más tostadas, rodeando cafés y saltando desde alegres copas que ya han perdido hilos de interminables conversaciones. Sin embargo, si pronto te desenredas de boa y plataformas, aún tienes tiempo de encontrar "lindas ratonas" que mordisquean entre chaces y risas frescas tostadas envueltas en mermeladas y mantequillas doradas que pasan por la garganta alimentando hasta el alma.

1,2,3,4 ... de tostada, al café, del café al vinito, del vinito a la cerveza que van cayendo desde la boca hasta el bañó más cercano y entre idas y venidas, infinitas palabras que atan soluciones varias que dan para coser botón en malditas telas y suben como recetas mágicas que salvan amistades, amores y hasta patrias. 

4,3,2,1 ... Y se levanta la mesa para dejar al descubierto un mapa de lagos morados que mechas doradas viven circundados por montañas nevadas de papel de servilletas. Vasos y platos vacíos que esperarán hasta que llegue mañana para volver a ser llenados.

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