lunes, 31 de marzo de 2014

MarcaPersonal. ¡Brillar o no brillar, esa es la cuestión!

De caracter tímido ... Ah, vale ¿No me crees? pues si, de caracter muy tímido y escondido, te digo, no hay nada que me asuste más que, que alguien vea, mi brillo. 

El porqué no lo sé, solo se lo que siento y desde allí te digo, me siento, así como en peligro. Nunca se si un ¿Cómo es posible que recuerdes con tanto detalle, cosas de hace siglos? ¿Cómo te pones a hablar de esto o de aquello, si yo te conozco de lo otro? ¿Cómo hilas así? ¿No se me habría ocurrido en la vida pero, claro, tú eres especial? es un ¿Eres fuerte? ¿Eres rubia, alta, de increíbles ojos azules y guapisima? ;-) y me atoro. Me atoro tanto que luego llego a este cuerpo de artículo en blog y el blanco termina siendo pesadilla auténtica que pretende no molestar por si se han levantado los terribles vapores de las envidias o las sensaciones agotadoras que terminan considerando a otr@ como en un sitio, al que tú, no lograrás llegar.

Ohh, si recuerdo todo, aunque la realidad, shitsss ... es que no recuerdo nada y todo aparece en función del objetivo. Si tengo un objetivo yo soy el eco bailado hasta el agotamiento en clases de expresión corporal o el olor a viejo de la técnica trabajada en oscuros laboratorios de teatro o la salvaje potencia de cualquier escena vivida o estudiada y luego puesta en pie. Recuerdo las anormales patillas de uno de mis profesores de teatro pero, las recuerdo en función de lo anacrónicas que me parecían en relación a su publicitada filosofía. Recuerdo todo pero siempre digo para darle formato de normalidad "Soy actriz, he entrenado la memoria hasta límites inimaginables" 

No es cierto, soy incapaz de recordar un texto cualquiera, a no ser, que ejecute acción, una simple acción física, entonces hilo y más hilo hasta tejer toda la pieza agarrada del objetivo.

Ohh, si puedo hablar de esto o de aquello y de aquello otro y si me propones un tema que no conozco, callo y dos segundos después salto a buscar, porque lo que si se y a la perfección es buscar, buscar, buscar sin parar hasta encontrar, entender y agarrar con fuerza a otra secuencia de acciones, pensamientos, circunstancias y sentimientos, me olvido y cuando aparece un objetivo interesante, tiro del hilo y vuelta, hilo, más hilo y termino tejiendo de nuevo toda una pieza.

La curiosidad me mata y por aquí viene tirando el cuento cuando me preguntas sobre el gato 

¿Que gato? 
¿De que gato me hablas?

Los objetivos son las madres del mismo movimiento y lo único que me se de memoria es que lo único que hay que hacer es seguirlos, conseguirlos como si te fuera la vida en ello, con el tiempo, entendí que esta máxima que obliga a un actor en todas sus escenas para que tú le creas existente enmedio de la convención escénica que trabaja, entrenada y bien entrenada, termina configurando tu comportamiento y hasta tus sentimientos. ¡Síguelos! ¡Consíguelos! aunque sepas, mejor que nadie que Antígona muere, que Ofelia muere, que Julieta muere, que la amiga nunca dejará de ser virgen, que la señora deberá abandonar a su marido y emprender sola camino, que la Marquesa agoniza sin verle y que, bajado el telón, por más que hayas luchado, siempre habrá quedado establecido correctamente, quien venció y quien perdió. ¡Síguelos! ¡Consíguelos! porque mientras corres a buscar, día a día, una nueva forma de ganartelos, aún bajando el telón en el mismo punto de pérdida, tú habrás vivido.



Dedicado a mi albondiguilla, mi gominola, mi gatita que anda muy malita.
Cosas que aprendí de ella.

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